
No se mucho de historia. Inclusive en mi etapa púber la consideraba sumamente aburrida y la verdad era que estudiar para un examen era lo más pesado del mundo para mí.
Esas fotos con señores muy formales, la verdad es que no significaban mucho para mí en ese momento, ya que no me identificaba con ellos por el abismal paso del tiempo y de generaciones.
Lo que sí es cierto es que siempre estuvimos conscientes de que éramos privilegiados al vivir en un país como el nuestro y en provincias, específicamente en Chiriquí.
Solamente el paso del tiempo y la madurez que viene con él me han enseñado que la Patria es algo más que cantar el Himno los Lunes en el patio del colegio.
La Patria es ese sentimiento de pertenencia; de arraigo; de satisfacción de saber que no vagamos cual seres ingrávidos por el éter, a diferencia de muchos que han tenido que abandonar la tierra que los vio nacer.
La Patria son nuestros niños, en los cuales depositamos toda nuestras esperanzas y enseñanzas con la confianza de que tendrán una mejor vida y de que disfrutarán de un país más libre y próspero que el que nosotros tuvimos.
La Patria son las caminatas con mi padre para el 3 de Noviembre, cuando de niño me llevaba a la Calle 4a en David a ver los desfiles patrios.
Patria es la alegría de un niño al ver pasar las bandas con todo el deseo de soltarse de la mano de papá; tomar un tambor y empezar a tocarlo cómo si la vida se nos fuese en ello.
Patria es quererla a tal punto que no ensuciemos nuestras ciudades y pueblos; que aprendamos de una vez por todas que botar basura por las ventanillas de un carro es una de las mayores afrentas que podemos hacerle, ya que con ello le expresamos nuestro desprecio y ensuciamos su rostro.
Patria es respetar el derecho ajeno y comprender que el ruido; que el escándalo y que la música a todo volumen ofenden a la Patria, ya que ella no necesita de ello: deberían ser satisfacciones y placeres personales e íntimos.
Patria son esas caminatas que de jóvenes hacíamos en “pandilla” – en aquella época no tenían la connotación que tiene ahora – camino a casa luego de una jornada en el colegio y en las cuales hacíamos toda clase de planes y donde sin saberlo ya estábamos forjando y planificando el aporte que haríamos a nuestro querido país.
Patria es el cariño de mi Madre; sus enseñanzas y sus esperanzas en mí. Ese tipo de amor que siempre ha irradiado y que - sin ella estar consciente de ello - es el mismo amor que la tierra siente por nosotros, ya que también venimos de sus entrañas.
Patria es aprender a levantarse cada vez que hayamos caído, para intentar nuevamente seguir nuestro camino y ser útil a nuestro país. Aquellos que no lo hacen así – producto de la droga; la mendicidad; la ignorancia; la mediocridad; la delincuencia; etc. – se convierten simplemente en lastre para la Patria y hacen más difícil que la misma remonte las alturas a las que tiene derecho.
Patria es defender nuestros recursos y riquezas de las garras de los testaferros de los grandes capitales extranjeros bucaneros – ya que por suerte la mayoría no lo son así – que han venido a nuestro país a explotarnos y a llevarse con ellos nuestras esperanzas de disfrutar de un mejor estilo de vida… pero a un precio justo.
Patria es condenar a la eterna ignominia a aquellos malos panameños que se han prestado para revestir de legalidad tamaño robo y que han obligado a cada panameño a pagar mensualmente por una esclavitud inmisericorde donde ahora las cadenas tienen forma de estado de cuenta y de caseta de peaje.
Patria es respetar las leyes – no sólo cuando nos conviene – y estar consciente no sólo de nuestros derechos… sino también de nuestros deberes.
Patria es siempre buscar ser mejores ciudadanos y aspirar siempre a más, ya que un país con ciudadanos mediocres y conformistas se hundirá irremediablemente en el marasmo del tercermundismo y recibirá el terrible abrazo de la pobreza.
Patria es dedicarnos todos a la constante búsqueda del conocimiento y de la excelencia, ya que al superarnos a nosotros mismos a nivel individual, en realidad fortalecemos cada uno de los elementos que dan forma a algo intangible pero a la vez tan sólido como la panameñidad.
Patria son esos viajes de retorno a lo más caro de nuestro país; a donde se han forjado nuestras más caras tradiciones y costumbres; donde se cocina el mejor sancocho; donde se hacen los mejores tamales; donde se comen las mejores empanadas y tortillas; donde disfrutamos de un buen chicheme.
Patria es el interior del país y sus bellas provincias.
Patria es nunca perder ese sentimiento de que hemos venido a éste mundo a cumplir un propósito; a llenar un vacío; a cumplir con una misión, pero siempre sin olvidar y sin dejar de agradecer el privilegio de haber nacido en la tierra mas hermosa de nuestro planeta: ¡Panamá!

Como siempre Yohel, sabes decir las cosas. La patria es algo que cada uno de sus habitantes debe tener en si, en su cuerpo, en sus tripas. La patria hay que defenderla, hacer todo para ella. Pero que pasa ahora, aqui en mi pais Francia, en Panama, en muchos otros paises? La juventud ya no sabe nada, que les importa lo que ha pasado antes, es historia pasada, lo que les importa ahora, es jugar a los juegos videos, escribir en sus blogs cualquier tonteria, fumar hierba, hacer sexo sin consideraciones ninguna. Que les importa a ellos la patria? NADA.
ResponderSuprimirPor los que aun les importa la patria, pasar muy bien esos dias de comemoracion.
Que lo pases bien Yohel.
Michel el frances.
Michel: como siempre muy agradecido por tus comentarios.
ResponderSuprimirCon respecto a lo que dices en él, definitivamente que para alguien como tu - que creció después de una devastadora guerra - la Patria significa otras cosas que para un joven que ha crecido rodeado de facilidades y comodidades nunca podrá entender.
Sin embargo, a mi entender, ello no es bueno ni malo, sino simplemente diferente.
En toda generación existe un grupo mayoritario que siempre está atento para encontrar la forma de que su Patria cada día brille con mayor fulgor y que le permita a las futuras generaciones tener aún más comodidades que las de ellos.
Soy un fiel creyente de que es relativo aquello de que "Tiempos pasados fueron mejores", ya que cada día trae su propia gloria... y su propia desgracia. ¡Gracias a Dios por poder estar allí para vivirlo!